Más de 306 mil millones. Esa es la cantidad de correos electrónicos que se esperaba que se enviaran y recibieran cada día en 2020, según Statista. Con millones de empresas adoptando el trabajo remoto y las marcas enviando más correos electrónicos, el número puede superar dicha predicción fácilmente.

El marketing por correo electrónico está funcionando mejor de lo que ha hecho en mucho tiempo. Ha habido un aumento del 200 por ciento en su efectividad desde marzo, escribe Ray Schultz de MediaPost, una clara señal de que las personas pasan mucho más tiempo en sus bandejas de entrada.

¿Qué buscan y cómo puede responder tu empresa ? Además, ¿cómo puedes anticipar las necesidades y expectativas de tus clientes? Ser rápido para adaptarse es vital. Echemos un vistazo a cuatro cosas que deberías considerar cambiar en la forma en que usas el correo electrónico para marketing.

1. Depura tus listas con más frecuencia

Si solías limpiar tus listas de malos contactos cada trimestre, en estos tiempos es muy posible que requieras hacerlo más seguido. Piensa en la pérdida masiva de puestos de empleos en casi todos los continentes e industrias. En comparación con marzo y abril, millones de direcciones de correo electrónico empresariales ya no son válidas.

“Hemos recibido retroalimentación de los clientes que muchas de sus direcciones de correo electrónico B2B están rebotando,” comentó Brian Minick de ZeroBounce. No es de extrañar. Muchas empresas han tenido que reducir su personal o cerrar de forma permanente. Eso además de ser terrible para las personas involucradas, también representa un riesgo para los especialistas en marketing por correo electrónico. "Para evitar problemas de entrega, recomendamos vigilar la tasa de rebote", agregó Minick. "Si está por encima de la tasa media del 2 por ciento, sabes que es hora de validar tus contactos nuevamente".

Haz que la crisis sea más fácil de soportar con ofertas que ayuden más a tus clientes

2. Sé empático y ofrece ayuda práctica

Tu mensaje y la forma en que lo transmites pueden marcar la diferencia entre que alguien elija tu negocio o lo elimine de sus vidas para siempre. La gente puede ser muy sensible, especialmente durante una crisis. Algunos de tus clientes pueden estar enfrentando múltiples retos en este momento. ¿Cómo va a ayudarles tu negocio?

No tienes que mencionar la pandemia en cada correo electrónico que envías. Más bien, pregúntate: ¿Es esto útil para mi audiencia? ¿Cómo puedo mostrar más claramente que me preocupo?

Expresar empatía en tiempos difíciles es simple sentido común, pero las palabras no son suficientes. Respáldalas con acciones claras e inmediatas. Haz que la crisis sea más fácil de soportar con ofertas que ayuden más a tus clientes. ¿No sabes cómo lograrlo? Utiliza el correo electrónico para fomentar las conversaciones y, si puedes, realiza una encuesta. Cuanto antes llegues al fondo de los problemas de tus clientes, más rápida y relevante será su respuesta.

3. No ignores las quejas de spam

En la vida no importa qué tan buenas sean tus intenciones, a alguien no le gustarán. Eso se aplica al también al correo electrónico.

Puede ser que tu boletín u oferta de marketing haya llegado en un mal momento. O quizás la persona siente que no deberían realizar ninguna promoción durante la crisis. Al etiquetarlo como spam, estos suscriptores le dicen a sus proveedores de correo electrónico (y a tu servicio para envíos) que tu contenido los está molestando.

Más de una denuncia de spam por cada 1.000 correos electrónicos es preocupante. Mancharán la reputación de su remitente (tú) y harán que tus futuras campañas lleguen directmente a la carpeta de spam o se bloqueen por completo. No puedes permitirse eso, especialmente si apenas mantienes tu negocio a flote. Para evitar esto, debes eliminar a quienes se quejan.

Además de eliminarlos de tu lista, también puedes evitar que lleguen allí en primer lugar. Una API de verificación de correo electrónico verifica la dirección de correo electrónico de cada suscriptor en tiempo real y rechaza las direcciones sospechosas o abusivas.

4. Apégate a un horario de envío consistente

Hablando de quejas de spam, una forma sencilla de mantenerlas bajo control es siguiendo un calendario de envíos consistente. Ser puntual fomenta la familiaridad, por lo que es menos probable que tus suscriptores sientan que tus correos son spam.

Emily Ryan, estratega de correo electrónico y cofundadora de Westfield Creative , confirma: “Cuando te mantienes constante, tus lectores se mantienen comprometidos. Si envías un correo electrónico y luego no envías nada durante dos meses, corres el riesgo de que cancelen suscripciones la próxima vez que envíes un nuevo correo electrónico ".


You can read an english version of this post here