Cuando sientas una fuerte necesidad de postergar, toma un lápiz y papel. Escribe una cosa que podrías hacer hoy que movería la aguja en la dirección correcta. Tal vez es redactar un párrafo de tu libro o contactar prospectos. Ahora silencia tu teléfono y haz esa tarea. Comprométete completamente, incluso si tienes solo 15 minutos.

Ahora, antes de que esto comience a sonar como el truco de productividad más obvio del mundo, ten en cuenta que los resultados reales de esta práctica no surgirán hasta el final del día, ahí es cuando deberás pasar otros cinco minutos escribiendo. Pregúntate a ti mismo: ¿Cómo te fue en la tarea? ¿Por qué fue significativa? Y repite ese mismo proceso al día siguiente.

La motivación crece a través de la acción, y nada es más motivador que el progreso. El primer paso para ello es definir lo que significa "completar tu día", le da el impulso crítico tan necesario.

Pero la motivación duradera viene de ver el progreso; aplicar algunos principios simples pueden vencer la resistencia natural a actuar, y la verdad no se necesita una motivación sobrehumana para tener éxito.

La motivación crece a través de la acción, y nada es más motivador que el progreso.

EL PODER DEL PROGRESO

En un estudio que duró varios años, la psicóloga de Harvard Teresa Amabile y sus colegas pidieron a 238 profesionales creativos que mantuvieran un diario electrónico privado durante un proyecto de trabajo. "Queríamos ver lo que hace a las personas felices, motivadas, productivas y creativas en el trabajo", dijo Amabile. Al final de cada día de la semana, los participantes llenaron un diario en línea que describía un evento destacado asociado con ese proyecto.

Después de revisar 12,000 entradas, el equipo de investigación descubrió que cuando las personas se sienten enfocadas y comprometidas en su trabajo, es más probable que sean creativas y productivas.

El progreso es la demostración de que no necesitas motivación. Tu energía y tu empuje variarán de un día a otro, pero puedes lograr grandes cosas siendo constante.

DETÉN EL CICLO DE PROCRASTINACIÓN

La procrastinación puede ser un ciclo vicioso que induce a la ansiedad. Como seres humanos, tendemos a evitar actividades que sean dolorosas o incómodas. Pero al procrastinar, el retraso pronto amplifica esas emociones y es así que caemos en el círculo vicioso. Para escapar de esa espiral, tenemos que identificar si nos estamos enfocando en la prevención o en la promoción.

Dos tipos de bien (y mal): promoción y prevención

Hay personas que "acentúan lo positivo". Ven sus metas como oportunidades para ganar o avanzar . En otras palabras, están enfocados en las grandes cosas que les esperan cuando tengan éxito: los beneficios y las recompensas. "Juegan para ganar". Cuando las personas buscan este tipo de "bien", lo llamamos tener un enfoque de promoción. Desafortunadamente, todo el riesgo y el pensamiento positivo los hacen más propensos a cometer errores, tienen menos probabilidades de pensar por completo las cosas y, por lo general, no están preparados con un Plan B.

Otros, tienden a ver sus objetivos como oportunidades para cumplir con sus responsabilidades y mantenerse seguros. Consideran qué podría salir mal si no trabajan lo suficiente para lograrlo. No juegan para ganar, juegan para no perder . Ellos quieren, más que cualquier otra cosa, sentirse seguros. Cuando las personas buscan este tipo de "bien", tienen lo que llamamos un enfoque de prevención.

En última instancia, la procrastinación es un problema emocional , por lo que debes eliminarla de la ecuación. No consideres cómo te sientes, debes tratar tus pensamientos y emociones como patrones pasajeros. Eso significa notar la necesidad de postergar, pero seguir adelante de todos modos. Pronto te darás cuenta de que puedes coexistir y superar cualquier sentimiento de renuencia.

LA MOTIVACIÓN ES UN RESULTADO, NO UNA CAUSA

A menudo vemos la motivación como una fuerza misteriosa y esquiva, pero la verdad es que, como un perro bien entrenado, por lo general ocurre cuando se le llama.

El autor James Clear escribió en un blog que las tres leyes de movimiento de Sir Isaac Newton también se aplican a la productividad. Según Newton, los objetos en movimiento tienden a permanecer en movimiento. Los objetos en reposo tienden a permanecer en reposo. Por eso puedes tener grandes ambiciones, pero el sofá ejerce una fuerte atracción gravitatoria. Para vencer la inacción, Clear recomendó encontrar una manera de iniciar tu tarea en menos de dos minutos.

Aplicando la regla de los dos minutos, escribió Clear, pones la pelota en movimiento. Si tienes dificultades para generar un informe, por ejemplo, abre un documento en blanco y escribe cualquier cosa durante dos minutos. Pronto, algunos pensamientos útiles comenzarán a surgir. Usa esta técnica para cualquier actividad donde la inacción te mantenga en reposo. Crear un ritual es aún mejor, ya sea preparar una taza de té, meditar durante cinco minutos o encender una vela.

ENCIENDE TUS MOTORES

Cuando consideramos el enfoque y la motivación, imaginamos que la motivación es como la chispa que pone en marcha el motor, pero en la práctica, es al revés. Como el autor Jeff Haden escribe en The Motivation Myth: How High Achievers Really Set Themselves Up to Win , la motivación es "el fuego que  manual y dolorosamente creas de la nada y comienza a arder; es un fuego que se alimenta de la satisfacción de verte a ti mismo progresar."

Un logro comienza cuando empiezas a actuar. Identificas las emociones que te frenan, y las dejas a un lado.

Sumérgete por dos minutos y mira qué pasa, asegúrate de continuar con el progreso. Tu orgullo, y sí, tu motivación, crecerán a medida que comiences a ver lo que es posible con una acción diaria constante.