Los expertos en café no pueden decirlo más claro ni más fuerte: una gran taza de café empieza con el molido. Puedes comprar el café de gama más alta o invertir tu dinero en la cafetera más cara del mercado, pero si no empiezas con una molienda fresca perfecta de granos de alta calidad, mejor que te ahorres ese dinero.

Algún que otro molinillo de café utiliza la tecnología de “molido según demanda” (aún no hay un nombre claro…), en el que el usuario selecciona el tamaño del espresso que se quiere tomar, de este modo la máquina muele el grano justo según lo que se le ha pedido, con la cantidad suficiente para llenar el filtro hasta el punto justo basándose en peso o tiempo. El filtro se llena automáticamente hasta las opciones tan pronto como se inserta.

El segundo factor más importante en crear una buena taza de café es el proceso del molido. Los molinillos de café es seguramente la pieza más importante que puedes comprar para hacer tu bebida favorita.

Ese que incrementará exponencialmente el grado de disfrute del café, sin importar la técnica que uses para hacerlo. Es algo esencial si quieres crear buenos espressos. Uno de estos aparatos de calidad hará que puedas extraer sabores y aromas cada vez que picas frescos granos de café.

Sin embargo, un montón de gente se empeña en usar un molinillo más barato, o como mínimo de gama menos alta, y se sienten satisfechos con el brebaje resultante. Y no te olvides, seguirás necesitando una buena cafetera también.

Tipos de molinillos

Pensabas que sólo había eléctricos y manuales, ¿verdad? El rango es la mar de amplio. Si no quieres preocuparte por esto te diríamos que compres alguno de los que hablábamos en la parte superior. Sin embargo si quieres informarte bien de los tipos que hay, estás en el apartado correcto.

¿Eléctrico o manual?

La primera consideración que tenemos que hacer. Por lo que hace al molinillo de café manual hay que decir que a pesar de la reciente modernización del mundo de hacer un buen café, los manuales han estado con nosotros durante cientos de años. De hecho, el diseño de estos data del siglo 18 y a penas ha cambiado desde entonces.

Si ya sabes qué es un molinillo de café, entonces estás preparado para saber como funcionan los que van con las manos. Para ir directos al grano (nunca mejor dicho), estos usan el mismo mecanismos que hay en los eléctricos, pero sin el motor.

Nosotros le damos la potencia. Siempre puedes comprar mirando algún vídeo al respecto para ver la diferencia. Como observación general, de los que hemos probados hay que decir que son de los que duran más, y es una buena forma como cualquier otra de sacar un buen molido. Para hacer este encontramos los mismos materiales y formas que en los que funcionan por corriente.

Mirando un poco más de cerca el molinillo de café eléctrico no hay que ir muy lejos para ver que tienen un diseño más moderno y que te hacen el trabajo.

De hecho puedes estar haciendo otras cosas mientras muelen, así que si eres una persona que normalmente tiene bastante prisa y quiere efectividad pura, tal vez un modelo eléctrico te puede ir bien. Sin embargo si consideras que hacerte el café por la mañana es un ritual sagrado, hay que decir que hacerlo con un manual puede ser mucho más considerado.

¿Cuchillas o muelas?

  • Molinillos de cuchillas
    Normalmente se pueden encontrar en tiendas no especializadas. Son menos caros, pero no están bien equipados para moler el café. ¿Por qué? Esta especie de cuchillos van girando para intentar cortar el grano en las mejores circunstancias, y normalmente los machacan en la mayoría de situaciones, dejando el grano algo áspero y en varios tamaños. No es lo más ideal para obtener una buen extracción.

Los molinillos de cuchilla cortan los granos con una cuchilla giratoria unida a un motor. Estos modelos son relativamente baratos comparados con otros pequeños electrodomésticos.

Los molinillos de cuchilla también son útiles para moler otro tipo de productos como especias, semillas o frutos secos. Aunque si lo utilizas para estas labores, te recomendamos que lo limpies a fondo entre usos para evitar la mezcla de sabores en tu café o tus especias.

Hay que pensar que la clave para tener un buen café es la consistencia. Consistencia en el trituración, la temperatura y cómo se apriete (en el caso de que quieras hacer espresso), además de otras variables. Aquí es cuando es mejor que usemos uno de muelas.

  • Molinillo de muelas
    Estos utensilios usan una serie de discos, conos o bolas para cortar de manera igualada y equitativa los granos, en vez de despedazarlos, aplastarlos y comprimirlos como hace un molinillo de café de cuchillas.

A modo de resumen podemos decir que este es el tipo por como corta que más recomendamos que compres. Si bien es cierto que cuestan un poco más la verdad es que notarás la diferencia por el gusto igualmente.

Los molinillos de café de muelas son perfectos para el aficionado serio al café. Estos aparatos tienen dos engranajes más afilados que otros. Los molinillos de muelas cerámicas pueden tener muelas cónicas o de placas planas.

Estas últimas no gustan a algunos usuarios porque pueden calentarse demasiado, pero la mayoría de molinillos de gama alta están diseñados para que esto no suceda.

Muchos expertos dicen que no hay diferencias en la calidad de la molienda producida por el lento aplastamiento de los granos. La mayoría tienen muelas cerámicas, que parece que estén entre los dos estilos, pero no es una consideración determinante, simplemente una diferencia de estilo.

Los molinillos de muelas son más caros que las unidades de cuchilla, pero la mayoría de los expertos coinciden en que el gasto adicional vale la pena porque consigues un molido más preciso – siendo esta una necesidad en el caso de cafés especiales o de técnicas de infusión como el espresso, la prensa francesa, el turco o el vertido. Muchos molinillos de muelas tienen diseños metálicos de lujo y una apariencia sólida y pesada.

¿Planos o de cono?

Hay dos subgrupos principales y los primeros de estos son cónicos (en forma de cono), como puedes ver en la imagen. Se pueden encontrar en un rango de niveles bastante amplio además de tener buena relación calidad-precio, con motores más baratos hasta algunos bastante más caros con tecnicismos importantes.

Debido a su diseño, los de conos tienen una superficie bastante más grande que los planos, independientemente del diámetro que puedan tener, por lo que cortan de una manera más rápida.

Forma de cono 

El segundo tipo son los planos. Estos usan un disco que como bien has adivinado es plano, con una serie de dientes dispuestas de forma que están en contra del plato para decirlo así.

Por lo general tienen un diámetro más grande que los que tienen forma de cono, y pueden cortar igual de bien haciendo que la superficie de su área sea más grande debido al incremento del tamaño.

Forma Plana

Te preguntarás cuál es mejor. El debate nunca cesará. Algunos dicen que el molinillo de café de cono es más fáciles y produce un molido ideal para las máquinas espresso. Sin embargo otros dicen que hay una diferencia importante en el sabor y olor si se usa los planos, ya que acaba saliendo más dulzura y sabores.

¿Acero o cerámica?

Un molinillo de calidad puede tener las muelas hechas tanto de cerámica como de acero. Ambos se pueden encontrar en modelos más económicos y más caros, y los comerciantes pueden tener o bien uno, el otro o ambos. Ninguno es mejor, pero ofrecen cualidades distintas que vamos a repasar por encima para que te quede un poco más claro.

¿Con o sin dosificador?

Un molinillo de café utiliza tres métodos para recolectar el café, y de hecho algunos incluso combinan más de uno. Se trata de que tengan dosificadores, sin ellos o “basura”.

Al igual que anteriormente vamos a comentar las cosas buenas y malas de cada uno, pero ten en cuenta que son generalizaciones y los mejores modelos pueden sobrepasar algunas de las partes negativos que ahora diremos, debido a su buen diseño y construcción.

Los que no tienen dosificador, están diseñados para dispensar los granos de café de forma directa en el filtro de la máquina o en la pequeña cesta que tengan, ya se trata de una italiana, eléctrica o francesa.

Por lo que hace a los molinillos de café que tienen dosificador, estos han existido desde el 1930 y siguen siendo muy efectivos hoy en día.

Esta unidad normalmente tiene un poco de recipiente para cuando algo de café cae, y así poderlo nivelar con la propiedad adecuada. Se consideran mejores aunque más caros.

Por lo que hace a los molinillos con canastilla que ya habíamos comentado, Baratza es uno de los pocos fabricantes que tienen una interna. Estos operan similar a los que tienen dosificador excepto que lo molido cae en este recipiente y no hay mecanismo para dosificar los que hay en el contenedor.

Se encuentran primariamente en modelos y son perfectos para las prensas francesas y otros métodos manuales de hacer café.

Aunque los dosificadores permiten moler, contener y dispensar suficiente café para varias tazas de espresso, los cafeteros caseros que solo quieran hacer uno o dos espressos al día seguramente no necesitaran que su molinillo tenga esta función.

Incluso aquellos que utilizan su máquina de café espresso más a menudo dicen que prefieren los molinillos sin dosificador porque no les gusta la idea de los tener los granos almacenados en la máquina a riesgo de que se estropeen. Además, los aparatos sin dosificador son más fáciles de limpiar.

¿Escalonados o sin escalonar?

Una última consideración cuando buscas un molinillo de café de muelas superior es la diferencia entre los molinillos escalonados o sin escalonar.

Los escalonados tienen muescas predefinidas para que sea más fácil cambiar entre los diferentes tipos de moliendas. Así, por ejemplo, en lugar de probar de determinar cuál es la fineza más adecuada para el café de filtro y más tarde usarla para otras técnicas de infusión, el aparato dispone de varios ajustes para hacerlo.

Los molinillos no escalonados, por el contrario, te darán un número infinito de opciones para tu molienda, por lo que tú tendrás el control total de todo el proceso. Estos últimos son más difíciles de usar en general, según los propietarios, aunque no lo serán si no cambias a menudo entre diferentes moliendas.

Consideraciones de los motores en modelos eléctricos

Hay tres tipos de motores y cambio de velocidades que uno necesita considerar antes de comprar un molinillo: alta velocidad, alta velocidad con marcha reducida y baja velocidad con manejo directo. Vamos a verlos.

Por lo que hace a la alta velocidad, un molinillo de café eléctrico que tenga esta característica es generalmente de los más baratos que puedes encontrar. Se encuentra en todos los que son de cuchillas y esta categoría es llevada por un motor electrónico barato pero que va rápido.

En las de alta velocidad con marcha reducida encontramos un molinillo café que son mejores productos que los anteriores. Siguen teniendo velocidades rápidas, pero los podrás usar durante más tiempo aunque cuesten más.

La caja de engranajes que incorporan utiliza la velocidad del motor, junto con reducción de marchas para nivelar la rapidez. Además de esto, esta máquina acostumbra a ser más silenciosa y los granos están expuestos a menos calor.

Finalmente los de baja velocidad con manejo directo se acostumbran a encontrar en el mundo profesional del café. Son unos molinillos hechos para ser usado constantemente.

Tienen motores de alta precisión pero a baja velocidad que hacen molidos directos, además de ser los más silenciosos de todos, durando mucho y de alta calidad. Estas unidades transfieren casi nada de calor al grano, haciendo que el molido no tenga nada factores externos.

¿Estás moliendo para un café normal, espresso o ambos?

Si estás picando grano exclusivamente para espresso, entonces vale la pena comprar un molinillo café que sea sólo para este cometido. Es así porque las partículas que producirá serán más consistentes además de tener la temperatura y humedad adecuadas para esta situación.

Un modelo que sea ajustable funciona bien si lo estás haciendo para una cafetera francesa, queriendo un tipo de molido medio o uno al estilo espresso. La única cosa que hay de malo en estas máquinas de varios propósitos, es que generalmente no puedes mantener la misma consistencia que en una dedicada a hacer espressos.

En estas generalmente obtienes lo que pagas, con molinillos más caros que te duran durante más años además de ofrecer mejor consistencia y más ajustes en la textura del molido.

Los distintos tamaños que hay disponibles en estas máquinas para moler así como su consistencia, contribuye entre el 50 y 60% del gusto, así como el método que se usa, el nivel de aceite, lo tostado que está el grano y otras variables.


Este artículo fue publicado por cafeterasexpress.net