Arqueología en el mercado

En México el método más generalizado para hacerse de mercancía es el tianguis. Desde la cosecha más fresca del campo hasta la venta de CD y principalmente películas pirata, más otra multitud de artículos y gentes se acumulan más rápido que ladrillos de lego sobre las plazuelas, avenidas y callejones de los suburbios de todas las ciudades. Los tianguis son mercados abundantes, pero, sobre todo, son un órgano principal para la vida social y económica de los mexicanos.

Los tianguis resultan ser un mercado eficiente por el gran abanico de productos que ofrece. Parece fantastico y con un toque de absurdo cómo un sólo vendedor puede hacer albergar en una misma tienda mercancías que se acoplan a toda clase de necesidades y exigencias. Se encuentran artículos de la más alta calidad, perfumería, electrónica, ropa, coincidiendo junto a otra clase de productos más accesibles, sin licencia, piratas y, tal vez los más profanos del plagio mercantil y dignos de contemplación, los juguetes bootleg.

Tianguis de Ciudad de México

¿Qué es el Bootleg?

El término "juguetes bootleg" se define comúnmente como figuras de plástico falsificadas que se venden en los mercados abundantes por una fracción de lo real. Así mismo, términos como reproducción o imitación son justas maneras de entender lo que significa la palabra bootleg. Podría decirse que son la ruina para cualquier fabricante de juguetes, pero por otro lado resultan ser una fuente de puro deleite para el coleccionista hastiado. Su accesibilidad, disponibilidad y estética se cruza en lo que podría ser el juguete perfecto.

A pesar del intento de una industria por reprimirlos, los bootleg se han convertido en una exigencia entre los coleccionistas de juguetes. Su colorido envoltorio, la representación de personajes fuera del modelo y su disposición a abrirse paso descaradamente en los estantes de las tiendas les dan un atractivo peculiar que los juguetes con licencia simplemente no tienen. ¿Por qué la rivalidad entre Marvel y DC cuando puedes gastar tu dinero en esta liga de Superhéroes donde conviven Spiderman, Batman y algo parecido a Superman, junto a un fantástico crossover con los Power Rangers?

Un juguete de imitación como este puede agregar dimensión y una sensación de diversión a cualquier exhibición de figuras de acción. Por otro lado, hay algunas razones convincentes por las que se recolectan los juguetes piratas. Son atractivos para los finalistas que ya tienen toda la mercancía oficial, pero que aún quieren agregar a sus colecciones. Por ejemplo, si posees todas las figuras de tortugas ninja mutantes adolescentes jamás producidas, es posible que te sientas tentado por el jinete del héroe ninja con el caballo galopante:

Otra razón para recolectar juguetes de contrabando es su factor extravagante. A la gente le gustan las imitaciones porque son algo fuera de lo ordinario. Aunque parezca mentira, paradójicamente, esta clase de juguetes suelen poseer rasgos estéticos excesivamente originales, extraños o por lo menos fuera de lo común. Un puñado de elementos clave puede tener mucho más impacto visual que una figura con licencia, lo que hace que algunos juguetes bootleg resulten para los coleccionistas verdaderas piezas de arte. Además, sinceremonos, tu figura híbrida de Superman y Spiderman en la vitrina de la sala dará mucho más de que hablar que cualquier otro modelo original de la liga de la justicia.

Los creadores de juguetes bootleg siguen una única premisa: cuanto más extraño mejor. De manera propiamente enigmática, nadie sabe exactamente cuándo, dónde o cómo nació el concepto de fabricación de juguetes pirata. Pero una teoría es que comenzó en los ochenta, cuando artesanos alrededor del mundo convirtieron figuras de acción sin licencia coleccionables en  joyas bizarras. No sólo se trata de imitación. Para los creadores, se trata de masticar la cultura popular y escupir algo completamente nuevo. Hechos en pequeños lotes, cada figura se moldea, pinta y encajona con amor, luego se venden en los tianguis durante los mercados del pueblo. Así mismo, próspera una comunidad de juguetes en Instagram, YouTube y Facebook durante todo el año. Crece la comunidad y la adquisición de estos extravagantes juguetes cada vez resulta más accesible en mercados en línea de segunda mano.

Nada está fuera de los límites. El coleccionista tiene la última palabra. Pero sin lugar a dudas, los blootleg son el santo grial para los cazadores que buscan un desafío fuera de las fronteras del sentido común.