El consumidor decidirá si son una tendencia duradera o una 'moda pasajera'.

Tu próximo smartphone podría abrirse para revelar su pantalla y plegarse cuando estés listo para guardarlo, al igual que los teléfonos de la vieja escuela de la década de los 1990s.

La pregunta es: ¿es algo que queremos?

Compañías como Samsung, Motorola y Huawei esperan que sí. Muchos de nosotros nos dimos cuenta hace unos años de que los smartphones que teníamos ya eran muy buenos , y sus sucesores eran solo un poco mejores, por lo que nos aferramos a nuestros teléfonos cada vez más antes de actualizar. Eso perjudica las ventas de estas empresas.

Entonces, en un esfuerzo por encontrar algo nuevo y emocionante que nos haga gastar nuestros pesitos (convertidos a dólares, claro), los fabricantes de teléfonos nos están bombardeando con los llamados plegables. Modelos como el Galaxy Z Flip de Samsung de $ 1,380, y el Motorola Razr de $ 1,500 de Lenovo.

Hay algo raro en todo esto. Durante años, las compañías tecnológicas experimentaron con nuevos diseños de teléfonos impulsados ​​en parte por encuestas a consumidores, lo que nos trajo teléfonos con pantallas más grandes, mayor duración de la batería y cámaras más nítidas, cosas que realmente queríamos. Pero los teléfonos plegables no son algo que la mayoría de nosotros hayamos pedido.

Y a diferencia de las innovaciones de vanguardia del pasado, los pocos plegables presentados hasta ahora han tenido problemas importantes. El primer teléfono plegable de Samsung, el Galaxy Fold, que lanzó el año pasado, se rompió a los pocos días de su uso por los revisores técnicos. Según las primeras revisiones, el nuevo Motorola Razr sufre de poca duración de la batería y una bisagra muy tiesa.

"Es una solución en busca de un problema", dijo Paolo Pescatore, analista de tecnología de la PP Foresight. “Esa es mi preocupación con muchas de estas tecnologías que se lanzan rápidamente a las manos de las personas. No hay demanda, entonces, ¿por qué apresurarse?"

Entonces, ¿los plegables son una moda pasajera o están aquí para quedarse?

La tecnología de pantalla plegable es ciertamente fascinante y vale la pena vigilarla. Pero el consenso entre expertos en tecnología de consumo es que tanto tú como nosotros, probablemente deberíamos esperar a que los dispositivos maduren antes de siquiera considerar comprar uno. Vamos a explicarte el porqué.

¿Cómo funcionan los plegables?

Los Galaxy Fold que hicieron su debut el año pasado, se rompieron a los pocos días en manos de los críticos.

Los nuevos plegables están llegando en una variedad de siluetas y formas.

Algunos dispositivos, como Galaxy Fold y Huawei Mate X, tienen dos pantallas que cuando los despliegas, obtienes una tableta con una pantalla espaciosa. Una vez que está cerrado, tienes una segunda pantalla táctil externa para escribir.

Otros dispositivos, como el Z Flip de Samsung y el Motorola Razr de Lenovo, se abren para revelar una pantalla táctil de tamaño estándar. Cuando el teléfono está plegado, una pantalla en miniatura en la carcasa externa muestra notificaciones o vistas previas de aplicaciones.

El nuevo Galaxy Z Flip de $ 1,380 de Samsung tiene una pequeña pantalla en la carcasa externa que le permite ver notificaciones y vistas previas de selfies.


También están llegando dispositivos flexibles más grandes, como el ThinkPad X1 Fold de Lenovo , que se lanzará este año. Tiene una pantalla flexible más grande para que pueda funcionar como una tableta que se pliega como un libro. El dispositivo Lenovo mide 13.3 pulgadas con pantalla desplegada.

Todos estos dispositivos se basan en una bisagra, que es otro componente, además de la pantalla, que podría romperse.

Los "pros" o ventajas

El nuevo teléfono Razr de Motorola tiene un diseño de clamshell.

El principal beneficio de un teléfono plegable es que puedes disfrutar de una pantalla grande que ocupa menos espacio en tu bolsillo.

Y eso es todo.

Hay principalmente contras

Los plegables vienen con muchas desventajas.

Los dispositivos plegables se basan en pantallas OLED flexibles, una tecnología que es mucho más delgada que los paneles de pantalla tradicionales. Los fabricantes de gadgets han utilizado OLED flexible durante años para hacer que nuestros teléfonos y relojes inteligentes sean más delgados. El Apple Watch, por ejemplo, utiliza una pantalla flexible, pero no puedes flexionarla flexible porque está cubierta por un duro cristal de zafiro.

Para hacer que los aparatos se doblen, debes sacrificar algo de dureza. Las pantallas flexibles de estos aparatos generalmente están cubiertas por una capa de plástico, que se puede rayar o perforar con mucha mayor facilidad que el vidrio resistente que protege las pantallas tradicionales de los teléfonos. (Samsung dijo que su Z Flip usa un vidrio ultrafino y plegable que le permitirá plegar y desplegar su teléfono 200,000 veces).

"Si tomas un bolígrafo y presionas fuertemente la pantalla del iPhone, estarás bien", dijo Kyle Wiens, director ejecutivo de iFixit, una compañía que proporciona instrucciones y piezas para reparar dispositivos. "Si haces lo mismo en las pantallas plegables, las matarás".

En teoría, los diseños tipo clamshell de Z Flip y Razr ofrecen una solución parcial al problema de la durabilidad. Ya que las pantallas principales no están expuestas cuando están plegadas. Sin embargo, si se te cae el teléfono mientras lo estás usando,  tendrás un problema.

"No hay forma de proteger la pantalla plegable en un entorno real, no en la forma en que los consumidores tratan actualmente a sus smartphones", dijo Raymond Soneira, fundador de DisplayMate , quien asesora a las compañías tecnológicas en tecnología de pantalla.

Los plegables también tienen un defecto de diseño. En general, cuando se despliegan, la pantalla tiene un pliegue visible, una monstruosidad si lo comparamos con las pantallas sin 'costuras' de nuestros smartphones y tabletas.

Por último, pero no menos importante, queda por ver si las bisagras mecánicas de los teléfonos plegables sobrevivirán a la prueba del tiempo. Hay informes de posibles problemas con la bisagra en el Razr: algunos revisores dijeron que la bisagra es extremadamente apretada, lo que hace que sea complicado doblar y abrir el teléfono. CNET, el sitio de revisiones tecnológicas, dijo que la bisagra de su unidad de prueba Razr se rompió después de 27,000 ciclos. Ese número de ciclos puede parecer muy grande, pero imagina que abres y cierras tu telefono 100 veces en un día (que puede ser mucho más), estamos hablando de una durabilidad de la bisagra de menos de un año.

Motorola dijo en un comunicado que confiaba en la durabilidad de Razr, y agregó que el método de prueba de CNET ejerció un estrés indebido en la bisagra.

Eso nos recuerda el caso del "Antennagate" del iphone 4, en donde Jobs nos dijo que "lo estabamos agarrando mal". A fin de cuentas, no vas a ir con cada uno de los usuarios y decirle: "Así es como lo debes doblar."

El mayor inconveniente de los plegables puede no tener nada que ver con la tecnología: el precio. Los dispositivos oscilan entre aproximadamente $ 1,400 y más de $ 2,400 dólares.

Para la mayoría de las personas, eso es un factor decisivo, cuando puedes comprar un smartphone con una cámara genial, como el Pixel 3A de Google, por alrededor de $400 dólares.

¿Entonces, dónde nos deja eso?

Es demasiado pronto para saber si los teléfonos plegables tendrán éxito. En unos pocos años, la tecnología probablemente se volverá más barata y más robusta.

Llegado ese momento, ¿vas a querer uno?

El concepto suena atractivo a pesar de los primeros contratiempos. Todo el mundo quiere pantallas enormes, pero odia traer un ladrillo en el bolsillo.

El Sr. Soneira de DisplayMate dijo que una pantalla plegable tenía más sentido para un dispositivo que ya tratamos con más delicadeza: una computadora. Imagina disfrutar de una pantalla gigante para ver películas en el avión, y luego plegarla para que quepa en tu equipaje de mano.

"Si un fabricante sale con una buena computadora portátil plegable, la compro!", dijo.


Este artículo fue publicado en ingles por The New York Times