El orador motivacional Robin Sharma escribió una vez: "Si no te estás muriendo de miedo, es que no estás haciendo mucho".

Es una verdad simple: para tener verdadero éxito en los negocios, es  necesario salir de tu zona de confort. Casi siempre (o siempre), la única manera de obtener las recompensas que buscas es tomando riesgos. Por eso es importante aumentar tu tolerancia al riesgo.

Pero, ¿qué es la tolerancia al riesgo? El término "tolerancia al riesgo" se usa a menudo en el contexto de las inversiones, en referencia a la cantidad de variabilidad en los rendimientos que un inversionista es capaz de soportar emocional y mentalmente.

Sin embargo, el concepto de tolerancia al riesgo no se limita al mundo financiero, porque el principio básico se puede aplicar a casi cualquier empresa. En pocas palabras: ¿cuánto riesgo estás dispuesto a soportar para alcanzar tus objetivos finales? Mejorar tu tolerancia al riesgo es el primer paso para conseguir esa valentía que te permite hacer movimientos audaces.

Aquí hay cinco consejos clave sobre cómo mejorar tu tolerancia al riesgo:

1. Determina cuál es tu nivel de tolerancia actual

Antes de que puedas aumentar tu tolerancia al riesgo, debes tener una idea de tu relación actual con él. Comprender tu capacidad de riesgo te permitirá irla aumentando gradualmente, en lugar de desafiarte demasiado de una vez y entrar en pánico.

Si no tienes un buen sentido de tu tolerancia al riesgo actual, dedícale unos minutos a considerar algunos de tus objetivos profesionales y piensa en qué punto comienza a darte miedo. Por ejemplo, supongamos que tu objetivo es publicar tus memorias algún día. Para que esto suceda, tendrás que enfrentarte a muchas cosas potencialmente aterradoras: abrirte con extraños acerca de tu vida, darte el tiempo para escribir, enfrentar un muy posible rechazo o crítica de los agentes y editores, esto por nombrar solo algunas.

Definir los pasos necesarios para lograr un objetivo e identificar en cuál empiezas a sentir miedo es un excelente punto de partida para enfocar tus esfuerzos en mejorar la tolerancia al riesgo.

2. Edúcate a ti mismo

Si quieres ser más inteligente al tomar riesgos, trabaja para ser más inteligente, punto.

Digamos que eres un inversionista en bienes raíces que desea desarrollar un terreno en un centro comercial. Un esfuerzo como este siempre conllevará un cierto nivel de riesgo. Pero si dedicas el tiempo necesario para aprender todo lo que puedas sobre el desarrollo de terrenos comerciales, las leyes de desarrollo de la ciudad, etc., puede ayudarte a tomar decisiones más inteligentes e informadas, y además a hacer las preguntas correctas antes de comprometer tu dinero.

Al educarte a tí mismo antes de tomar riesgos, podrás tomar riesgos más calculados. Esto puede marcar una gran diferencia en tu enfoque y ayudarte a conseguir el éxito.

Cuando te vuelves bueno para reducir el riesgo, te vuelves mejor tolerando su existencia.

3. Establece objetivos

Sí, establecer objetivos puede ser extremadamente útil para aumentar tu tolerancia al riesgo. He aquí el porqué: al establecer objetivos específicos, en esencia estás determinando lo que deseas alcanzar.

Esto puede ayudarte a identificar y trazar posibles rutas, lo que te permitirá ver claramente cualquier riesgo potencial que pueda ser necesario para llevarte del punto de inicio, al punto final. Al anticipar los riesgos que podrían requerirse, ya puede comenzar a trabajar sistemáticamente en el desarrollo de las habilidades o conocimientos necesarios para ayudarte a reducir dichos riesgos. Cuando te vuelves bueno para reducir el riesgo, te vuelves mejor tolerando su existencia.

4. Sal de tu zona de confort

¿Sabes cuál es una de las mejores maneras de aumentar tu tolerancia al riesgo? No es ninguna sorpresa, comienza a correr riesgos. Si ya determinaste algunos de los riesgos necesarios para el éxito, es el momento de afrontarlos. Si uno de tus objetivos es avanzar a una posición más alta en tu empresa, podría ser el momento de salir de tu zona de confort y presentar tu trabajo e ideas ante algunos de los superiores.

Pequeñas cosas como esta pueden ayudarte a ser más valiente con el tiempo y a tener más probabilidades de dar pasos más audaces, como solicitar una promoción.

5. Lleva un diario

Tu memoria probablemente no sea tan buena como crees que es. A medida que pasa el tiempo, será cada vez más difícil recordar todo, incluso cómo funcionó algo cuando corriste el riesgo. Por eso es importante llevar un seguimiento.

Manten un registro diario de tu progreso, incluidos los riesgos que tomaste, cómo te hizo sentir y lo que ganaste o perdiste en el proceso. Con el tiempo, puedes mirar hacia atrás y aprender del pasado para tomar mejores decisiones en el futuro. Esto te ayudará a evitar los mismos errores y repetir tus éxitos. Lo anterior puede simplificarse en que te volverás más inteligente al tomar riesgos y te sentirás más seguro.

No hay duda alguna: tomar riesgos puede ser aterrador. Pero cuando tienes la capacidad de ver los posibles beneficios a largo plazo y puedes prepararte de la mejor manera posibe, asumir riesgos puede ayudarte a crecer y tener éxito más rápido.


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